Capítulo 18 Han pasado los días, hemos estado caminando por día, no puedo creer que hemos estado caminando por días. Después de llegar y descansar en ese pequeño riachuelo en alguna parte de Vermont, por fin logramos cruzar la frontera canadiense. No tuvimos ningún problema, caminamos de noche entre los árboles, no había seguridad ni armas como en las películas, o quizá sí las había, pero no las vimos, el punto es que no las vimos y pudimos entrar a Canadá sin ningún contratiempo. Ahora estamos en rumbo a Quebec, no sé por qué, supongo que es para mantenernos en zonas boscosas y alejarnos de las grandes ciudades como Vancouver o Toronto. Hemos descansado muy poco, la única oportunidad donde hemos podido dormir a pierna suelta fue cuando llegamos a un pequeño pueblito cerca de un cemen

