La nueva vecina

2572 Palabras
10 años atrás Estaba en mi habitación, acostado en la cama mientras jugaba Atari en mi pequeño aparatico de nintendo que había recibido por mi cumpleaños numero 13. Vivíamos en un hermoso conjunto residencial, en una villa cerrada teníamos nuestra pequeña pero acogedora casa. Teníamos lo necesario, tres habitaciones la de mis padres la de mi hermana y la mía por supuesto. Pero solo mis padres tenían su baño propio. Yo debía compartir el baño con mi hermana algo que me molestaba un poco por qué para tener 10 años se tardaba mucho en la ducha y siempre terminaba llegando tarde a la escuela por su culpa. Mi vecino Maickol y yo nos conocemos desde que... Bueno creo que desde que estamos en el jardín de infantes, toda la vida hemos estudiado juntos ya que vamos en el mismo año. Maickol es un chico bastante extrovertido, siempre está haciendo nuevos amigos, y sociabilidad con mucha facilidad con la gente que lo rodea. Además de ser un chico con excelente porte, Cabello castaño claro y ojos color miel. Todas las chicas de la escuela literalmente se babean por el y Maickol disfrutaba de la atención. Por otra, para su mala suerte tenía un hermano mayor Michael, quien para desgracia de Maickol era el mismo lucifer en persona. Es un todo un dios de la maldad, lo que corre por sus venas es maldad pura y siempre estaba buscando la manera en inventando historias para causarle problemas a Maick. Y no puedo evitar sentir pena por el ya que es mi mejor amigo, me gustaría que mis padres lo adoptarán y no me molestaría compartir la habitación con el después de todo es mi único amigo, pero sabía que eso no podía ser posible. El año pasado cuando pasamos a la secundaria, Maick empezó a tener otras amistades, sin embargo siempre tenía tiempo para mí, por esa razón nunca llegue a oponerme a esas nuevas amistades. Una tarde me dijo que iría a jugar béisbol con unos amigos y allí estaba yo encerrado en mi habitación, acostado en la cama mientras jugaba Atari, cuando de repente empecé a escuche un escándalo que provenía de su casa. — Mamá, unos amigos del instituto me dijeron que vieron a Maick robando en la tienda con unos chicos— — ¡ Eso no es cierto mamá! — — ¡No te quiero escuchar una palabra más! — — ¡Pero mamá! no es cierto — — ¡Largo de esta casa! — — No mamá por favor déjame explicarte — — Yo no crié ningún ladrón — Vociferó su madre, y lo siguiente que escuché fue el azote de la puerta, me asome por la ventana de mi habitación y allí estaba el sentado en los escalones de la entrada de su casa con las manos puesta en la cabeza, llegue a pensar que estaba llorando y quien no al ver que su hermano lo acusaba de esa manera y que su madre ni siquiera le hubiese permitido explicar lo sucedido. Ya sabia a cuentas propias que Michael el hermano mayor de Maick era capas de inventarse cualquier cosa con tal que le pegasen a Maick. quería saber que había pasado ¿por qué su mamá lo había echado a la calle? Pero sabía que mis padres no me dejarían salir y dirían lo típico de todo padre ¡Eso no es problema suyo! ¿Es acaso usted su abogado? ¡Nadie lo esta llamando! ¿Para donde cree usted que va? Y la mejor de todas ¡Eso son problemas de familia, usted no se mete! Sabía que quizás Maick estaría pensando que yo no era un buen amigo después de todo, pero no podía hacer nada yo tan solo tenía 13 años y debía obedecer a mis padres. Después de aquel día nunca más lo volví a ver aunque debes en cuando escuchaba algunos comentarios por parte de mis compañeros de clase que lo cacharon en una tienda robando. Yo siempre creí que esa historia, solo había sido una de las tantas maniobras de su hermano mayor Michael para que lo castigasen, pero luego de eso empecé a creer que su hermano esa vez y solo esa vez había dicho la verdad. Tiempo después unos compañeros de la escuela, comentaban por los pasillos que lo habían visto consumiendo drogas y que también las vendía. Aunque al principio no me lo creía, luego justifique su recaída con el hecho de que no tenía culpa de haber caído en ese mundo, quizás lo vio como la única ventana abierta a sus problemas Pero desde que su madre lo echo de la casa, lo único que podía saber de Maick era lo que llegaba a mis oídos por otros chicos o lo que escuchaba por los pasillos. Por lo que mis padres tomaron la decisión de sacarnos a mi hermana y a mi de la escuela. Unos meses después la señora Quintero decidió vender su casa e irse lejos de allí, para no escuchar mas sobre su hijo. No entendía como una madre podía echar a la calle a su hijo así no más sin tener ningún tipo de remordimiento y para completar vender la casa para estar lejos de él. A veces pensaba que el era adoptado o algo así por qué su Hermano mayor lo odiaba tanto y su madre no hacía nada al respecto. No pasó mucho tiempo luego de que la señora Quintero colocará la casa en venta para que la nueva familia la comprará. Estaba en mi habitación cuando un camión de mudanza se estacionó en la casa que ahora sería de mis nuevos vecinos. Tenía curiosidad por saber de quién se trataba así que rápidamente me levanté de la cama y baje a la sala para fisconear por la ventana, era una pequeña familia, solo tenían una hija que aparentaba tener la misma edad que yo pero era la chica más hermosa que había visto en toda mi vida. Esta chica, tenía la piel blanca como la nieve, alta y delgada. 1.50 tal vez estaba bien para su edad ya que calculaba que tenía unos 12 o 13 años. cabello rubio, casi tan brillante como el oro y sedoso como la seda, sus ojos claros eran celeste como el mismo cielo. Toda una modelo de revista Me había enamorado a primera vista de esta hermosa chica. Quería salir a saludar pero sabía que no me saldrían las Palabras, No era de esos chicos que tienen la capacidad de hablar con las chicas como si nada. Yo no podía estar ni un metro de distancia de una sin ponerme nervioso. Solo le pedía a Dios que dónde fuera que nos inscribieran nuestros padres, fuera la misma escuela donde estuviera ella para poder compartir con ella y quizás así atreverme algún día a saludarla y decirle — ¡Soy tu nuevo vecino! — Pero eso nunca paso. Sus padres no podían pagarle una escuela privada así que asistía a la escuela publica y el autobús la dejaba en la entrada de su casa. Y mis padres no tenían planes de inscribir nos en ninguna otra escuela, por lo menos no en California. Así que no pasaba un día que cuando escuchará el autobús estacionarse corriese a la ventana para verla bajar del autobús y entrar a su casa. Nunca tuve la oportunidad de tener la excusa de decirles a mis padres que venía hacer una tarea para la escuela. Y tampoco tuve el valor de acercarme a ella y decirle que me gustaba. Para rematar mis padres planeaban vender la casa y mudarnos. Hacía ya algunos años que los padres de mi mama habían fallecido y le dejaron su casa en Oklahoma como herencia, pero mi padre nunca quiso que nos mudáramos ya que hasta entonces vivir en California había sido la mejor experiencia para nosotros Asistíamos a una buena escuela privada, mis padres tenían un buen empleo, nuestra hermosa casa era pequeña pero acogedora Y siempre había alguien con quien pasar el rato en las tardes. Pero al enterarse mis padres de lo que de escuchaba sobre mi mejor amigo Maick deciden pedir un cambio en sus empleos, nos retiran de la escuela y para rematar tenían planeado mudarse. En momento como ese quería tener voz para decirme a mis padres que no estaba de acuerdo en irnos de alli. Esa era la casa donde había crecido y ahora estaba esa chica esa hermosa chica. Era nuestro último día en California estábamos recogiendo todo y esperando que la compañía de mudanza terminase de guardar todo en el camión. Cuando veo aquella hermosa chica de cabello rubio y ojos celeste venir hacia mi con una sonrisa en su rostro, estaba nervioso no sabía que hacer ni como reaccionar, mis manos temblaban y no me atrevía a pronunciar una palabra por miedo a gaguear. — Espero que te valla bien — Comento con una sonrisa — Gra.. gra.. — — No hay de que — Dice mientras sonríe, esa hermosa sonrisa deslumbraba a cualquiera, y pensar que no me atrevía a decir una palabra y que este seria nuestro primer y ultimo encuentro —Hola— Dice mi hermana Paula, siempre fue metiche y extrovertida, tiene mas facilidad para comunicarse que yo —Hola nena — Responde Carolain con una sonrisa —Mucho gusto soy Paula y este invecil es mi hermano — Dice mientras extiende su mano hacia Carolain — Un placer mi reina — Dice mientras sonríe — Mi hermano es un imbécil, ¿sabes? es nuestro ultimo día acá y no es capas de decirte que tu...— Agarro a mi hermana tan rápido como me lo permiten mis temblorosas manos y le tapó la boca — ¡Déjala!— Grita mi madre Pero antes que pudiera soltarla esta me da un pisotón y sale corriendo pero no sin antes gritar a todo pulmón —¡Tu le gustas!— En ese momento deseaba que la tierra se abriese y me tragara, no sabia que hacer quería tener un árbol cercar y meter mi cabeza en el para evitar la verguenza que se dibujaba en mi rostro. — ¡Ya nos vamos! — Vocifero mi madre, estaba tener la excusa perfecta para marcharme de allí. Pero a la vez estaba triste por qué no la iba a ver más. — ¡Carolain! — Es el nombre más hermoso que había escuchado, en mi vida. -pense- Luego de aquel día me dispuse armarme de valor tenía que hacer algo para hablar con esa chica y que mejor manera que a través de la internet, pero antes debía consultar con la experta ¡Si! mi hermana . Al llegar a la nueva casa e instalarme me senté a conversar con Paula. — ¿Podemos hablar? — Le pregunto a mi hermana mientras me asomo a la puerta de su habitación. — ¡Que Quieres! — Respondió de mala gana — ¡Necesito tu ayuda! — — ¡No me molestes! no estoy de humor — Aunque no lo pareciera me lo estaba pidiendo por las buenas, y lo mejor era marcharme y darle su espacio por qué si seguía insistiendo se enojaría conmigo y era capaz de cualquier cosa. Ver a mi hermana enojada era como un león abriendo listo para atacar a su presa. Así que sin más me dirijo a mi habitación y enciendo la lapto que habían comprado mis padres para que hiciera mis trabajos de la escuela. Antes de que mis padres me retirarán de la escuela había escuchado a varios de mis compañeros hablar sobre una red social llamada f*******: dónde básicamente se podía encontrar a quien se y charlar con cualquier persona sin importar dónde estuviera. Hasta entonces no había sentido útil tener una cuenta de esas. Pero está vez requería crear una cuenta de esas y por supuesto rogarle a Dios que Carolain tuviese una también. Una vez abierta teclee en el buscador Carolain Troconnis y allí estaba ella entre tantas era la mas hermosa la que mas resaltaba la chica mas hermosa que había visto en mi vida. Me voy a su perfil y abro la ventana de mensajes y allí estaba yo frente a la pantalla de mi laptop sin tener idea de que o como empezar a escribirle a la chica cuya únicas palabras con ella fueron gra.. gra.. Pase horas escribiendo y borrando hasta que me decidí y empecé a escribir lo que sentía como si estuviese conversando con ella personalmente, aunque sabía que ni en mis sueños más locos sería capas de hacerlo. Hola, Carolain ¿Como estás? ¡Espero que bien! se que estarás pensando lo idiota que fui a no poder responderte ante un simple saludo, y que ahora este aquí sentado frente a la computadora. escribiendo. Honestamente no se me da muy bien el hablar con chicas y mucho menos en persona. Pero desde el momento que te Vi bajar de ese automóvil y me di cuenta que serías mi vecina no puedo dejar de pensar en ti. Confieso que no hubo un día que corriera a la ventana de mi habitación al escuchar el autobús, para verte bajar del autobús y entrar a tu casa. Siempre le pedía a Dios que me permitiera asistir a la misma escuela contigo. Pero nunca tuve esa oportunidad. Quería tener la oportunidad de tener como excusa pedirte que fueras a mi casa para que hiciéramos los trabajos de la escuela juntos. Pero esa oportunidad nunca fue posible y siendo sincero no me atrevía siquiera a saludarte por miedo a que me rechazaras. Al contrario de mi hermana siempre fui un chico más cerrado, introvertido y de pocos amigos. Bueno en fin lo que quería decirte era que me gustas y estoy enamorado de ti desde el día que llegaste y que mi hermana tiene razón soy un imbécil al no decirte todo lo que me he estado aguantando por este tiempo. Espero que tú también sientas lo mismo por qué si no es así me sentiría como un imbécil Quisiera verte de nuevo espero que el tiempo pase rápido y poder regresar a California nuevamente para verte de nuevo. Luego de terminar de escribir me di cuenta que era un texto muy profundo y que con eso en vez de responderme solo la espantaría Así que borre todo y solo escribí — Hola— Y lo envíe, allí estuve sentado frente a la pantalla de mi laptop 6 horas 45 minutos y 11 segundos esperando una respuesta. Pero no recibí ninguna y cuando estaba por levantarme de la silla e ir a cenar escucho ese sonido Ese el que había estado esperando por todo este tiempo así que lleno de emoción y un poco nervioso me acomodo en la silla nuevamente y me dispongo a ver la respuesta de Carolain. Pero cuando ingreso en el f*******: me doy cuenta que no era su respuesta Era una notificación de f*******: que me sugería agregar unos amigos a mi lista de contacto y la verdad que no me agradaba la idea así que solo lo deje así, suspendí la pantalla de la laptop para no pensar más en ello y me dispuse a levantarme Al salir de la habitación escuché ese sonido de nuevo y luego otro y otro, me dio tanto coraje que regrese solo para cerrar la laptop y baje para cenar
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