Mire estupefacto a Melissa sin saber qué decir, mierda, ahora entendía completamente el odio de Melissa, entendía completamente su situación y no podía hacer como si nada, no merecía pedir su amabilidad. Medite unos segundos la historia de Melissa, había unas cosas que definitivamente me resultaban extrañas; sin embargo, no quería indagar más, con lo que me había contado el día de hoy, era suficiente, no podía presionarla más. —Sé que no tengo derecho a decir esto Melissa; sin embargo, lo diré, de verdad lo siento Melissa, siento que hayas pasado por esto Melissa. Esta me miro en silencio, me recosté en la cama y esta me miro, mire hacia otro lado, esta estaba en un trance, mientras el tiempo transcurría no podía de dejar de pensar en aquel accidente, todo era demasiado extraño, prim

