Sale de su casa y entra al auto, enciende el motor y acelera el coche. Mónica escucha el timbre y corrió hasta la puerta. Abre la puerta y ve a un German asustado. – ¿Cómo esta mi mamá? Entra y ella se ríe, el la mira, se había dado cuenta. – ¿Qué quieres, Mónica? –Hablar con vos, sabia que si te decía eso en el celular, vos no ibas a querer. –Sabes bien entonces. –Enojado. – ¿Por qué no me dejas en paz? –Por favor, German, nosotros tuvimos algo muy lindo, yo no quiero tirar todo a la basura. –Fue lindo pero no te amo. Escucho el timbre y ella camino hasta la entrada. El quería saber quien era. Vanina y German se miran, sorprendidos. –No entiendo para que me llamaste. –Mira a Mónica. –Si están juntos, no me interesa. –Seria. German negó con la cabeza. Se sentía tan estupida, no

