Lisa.
El baile de la noche nos salió realmente bien, recibimos muchos aplausos al igual que demasiados cheques tirados en el escenario
Al bajar e ir detrás del telón se nos informó a que números de cuartos comenzar a ir ya que los hombres no esperaron para "comprar". Fui hasta aquella habitación asignada y tomé asiento en la cama mientras acomodaba mi cabello con mis manos, de un momento a otro oí como la puerta estaba siendo abierta así que bajé completamente la mirada junto con mi rostro
Noté que aquel hombre entró por completo hasta que comenzó acercarse a mí, podía apreciar sus zapatos de vestir que parecían ser muy caros, su pantalón elegante n***o y a medida que subía mi mirada lentamente notaba distintos detalles
Su reloj de oro realmente lujoso y su camisa negra con los primeros 2 botones abiertos , los tres lunares en forma de triangulo en su cuello, su quijada marcada y...
Qué?
Me enfoqué rápidamente en aquellos lunares y en su rostro...Dios mío
_PERO QUÉ CARAJOS! —grité levantándome
_Qué te pasa! —me miró anonadado
_Oh por dios
Mi respiración estaba acelerándose y mis ojos comenzaron aguarse
No puede ser real
_Zafi..
Me estampé a su cuerpo sin poder evitarlo, lo abracé tan fuerte y fue un golpe el poder tocarlo y sentirlo
Almenos mientras pueda
_No puede ser! No puede estar pasando esto!! —mis lágrimas seguían cayendo
_Cálmate, cálmate —murmuró abrazándome—
Trata de tranquilizarte por favor, quiero que me expliques que sucede
Explicar?
Abrí mis ojos y me alejé de su cuerpo de golpe
No fue una alucinación
Pero explicar qué?
Mi Klhey está muerto
_U-u- usted, se llama... —aclaré mi garganta—
Co-cómo se llama? —tartamudee
Podía notar su mirada entre preocupada y consternada tratando de escanearme el rostro
_Soy Daniels ,dime... que te pasó? Quieres que llame a alguien?
_Nono, no —negué apresuradamente
Podría darle las quejas a Laura y definitivamente no me iría nada bien comenzando la noche
_Segura? —frunció el seño
_Así es... no... no se preocupe
Limpié mis lágrimas con rapidez tratando de repetirme que no era él
No podría ser
Este tipo ni siquiera me conoce
_Y porqué lloraste así?
_Yo...Usted, me hizo recordar a alguien —sonreí levemente— Fui muy tonta. Por un momento lo confundí con esa persona... lo siento
_Entiendo
_Si —la voz se me entrecortó viéndole esos ojos verdes
Sentía a los míos aguarse de nuevo
_Creo que aún no se encuentra bien
_Me encuentro perfectamente —respiré profundo— disculpe por las molestias, yo de verdad... se lo recompensaré —sonreí más calmada
_Estás segura?
_Claro que sí —le dije con la boca seca y traté de disimular lamiendo mis labios
No quería esperar más
Quiero acabar e irme
No quiero estar aquí, no en este cuarto, no con este hombre.
Tomé los tirantes del brasier y poco a poco fui bajándolos ante la atenta mirada del rubio, mis nervios estaban a flor de piel, solo podía morder fuertemente de mi labio inferior para evitar que estos tiritaran y terminar llorando
Él es...tan parecido. Siempre escuché que en alguna parte del mundo tenemos a una persona que se parece muchísimo a nosotros o incluso más, pero jamás pensé que me toparía con la viva imagen del hombre que para mí se había vuelto todo
Hombre del cual era imposible que fuera realmente él porque de cualquier forma me habría reconocido al instante, no creo que haya sido tan fácil de olvidar, no para él.
Desabroché mi brasier despacio y lo dejé caer mientras el hombre se sentaba en la cama, yo me enfoqué en sus ojos mientras iba desabrochando su negra camisa por sí solo, esos ojos me hacían temblar y no de miedo precisamente
Hace cuánto no temblaba por una mirada de deseo?
Mis dedos juguetearon con los lados de la diminuta prenda con diamantes que me cubría la parte de abajo y con sumo cuidado la bajé de mis caderas dejándola caer por si sola
Sus ojos me recorrieron
_Ven aquí
Su voz de mando me hizo tragar duro y aunque quería ir corriendo hacia él mi cuerpo parecía tener cierto temor, mis piernas se movieron despacio hasta ubicarme entre sus piernas totalmente desnuda para él
Sus manos tomaron mi cintura y sentí su tacto caliente sobre mi piel, su mirada no dejaba la mía y cuando apretó su agarre en mi cintura me hizo saber que quería que me agachara para besarlo, pero tampoco podía hacerlo; sin embargo, él no dudó ni un segundo
Sus labios eran jodidamente deliciosos, su lengua abriéndose paso en mi boca y sus manos apretando mis nalgas a la vez que prácticamente me obligaba a sentarme sobre él
Su toque, sus besos. Tal malditamente culpable me sentía ahora mismo por tenerlo a él en mi cabeza mientras estoy sintiendo esto por alguien más que jamás había sentido desde que estoy aquí
El agarre apretando mi cuello me hizo gemir y pude ver cómo sonrió de lado para luego estamparme contra él nuevamente para besarme
Podía sentir ya su dureza, podía sobarme en él
Y lo hice
Mis manos bajaron desesperadamente a su cinturón y se separó de mi boca para ayudarme a quitarlo
Iba saliendo de él para poder chupársela pero me dio un tirón recostandome a mí en la cama
Se puso sobre mí sin dejar caer su peso por completo y comenzó a besar mi cuello haciéndome jadear, mis manos lo tomaban del cuello y guiaban su cabeza hasta donde quería de su lengua
Y me cumplió el deseo
Tomó fuertemente mis piernas y mientras sus ojos me miraban sacó la lengua para pasarla por mi zona haciéndome gemir sin vergüenza alguna
Sus lamentasos no se detuvieron, podía sentir claramente como me chupaba y penetraba con su propia lengua e incluso con ayuda de sus dedos
Cada que bajaba la mirada me topaba con sus ojos que parecían no dejar de verme
Lo quería ahora
Tomé su nuca jalandolo hacia mí y me obedeció besando mis labios, se apartó para bajarse el pantalón junto con los boxers y lo primero que aprecié fue el lunar que ahora teniéndolo de pie podía ver mejor, Klhey también tenía un lunar notorio bajo el ombligo
Su falo me convirtió la boca agua y definitivamente ahora mismo sentía que estaba volviéndome loca
No pueden existir dos personas tan iguales en este mundo, almenos no los mismos lunares... Ni los mismos dotes
Yo sabía lo que era mío
Me senté de inmediato en la cama y fui hasta el filo quedando con su pene frente a mí
Levanté mi vista hacia él a la vez que sacaba mi lengua para lamer lentamente la punta
Malditos sea este hombre y sus gestos irradiando mucha más masculinidad
Mis ojos no evitaban enfocarse en ese lunar bajo el ombligo y disimuladamente traté de buscar más de los que reconocería, tenía los mismos en el hombro y como dije antes los tres en su manzana de Adán
Si veía los malditos lunares en su espalda estaría completamente convencida de que aquí hubo algo sobre lo cual jamás me enteré... Y estaba dispuesta averiguarlo.