Lisa.
El sexo con Klhey era satisfactorio, siempre lo fue
Jamás había estado con un hombre aparte de Charlie y desde que llegó él me volvió loca ya que su nivel en el sexo era fuerte, duro, posesivo
Y eso me gustaba con él
Sin embargo, no pude evitar pensar el resto de la noche sobre lo que me dijo y dio a entender más que claro
Él jamás había usado condón conmigo, jamás, pero ahora...
Sabía que no debía mortificarme eso porque sé que Klhey no me conoce y solo piensa que fui una prostituta que puede tener cualquier tipo de enfermedad
Pero, el que diera a entender libremente que con Renata no usaba protección me hacía daño, aunque era obvio con la confianza s****l que él cree que se tienen en sus diez años de mentira
Lo veía dormir
Tan precioso y tranquilo así sin poder decir una palabra hiriente, porque eso sí que me lastimó
Pero debía ser fuerte
Ahora lo tenía a mi lado durmiendo, Renata estaba sola en su cama
No iba a devolvérselo
Iba a ser una puta en todo el sentido de la palabra y se lo iba a robar, iba a tenerlo de vuelta conmigo y ella volvería a pasar a segundo plano como siempre lo fui
Como siempre debió ser
Me voltee lentamente para mirarlo mejor dormir, para ver sus facciones duras y hermosas que tenía presente cada noche en el sótano del burdel antes de dormir
Una lágrima corrió por mi mejilla
Él había sufrido mucho también sin ni siquiera saberlo
Me duele en el alma el saber cómo habría sido su reacción al enterarse de la verdad de quién creía su madre y su hermana. Eso lo hubiera destrozado, no tengo dudas de ello
Salí de la cama lentamente para ir a ver a Jenni dormir en la habitación siguiente, se había movido un poco y la seguré más con cojines, mi niña no debería crecer sin su papá
Salí cerrando despacio y bajé hasta la cocina para esta vez tomarme un vaso de agua de verdad
No es justo para nadie
No es justo para ellos y no es justo para mí
Mi familia se arruinó por su culpa, por culpa de esas mujeres, por culpa de su ambición, su odio y su amor enfermizo
Ahora mismo no puedo evitar pensar en cómo serían nuestras vidas si nada de lo del accidente hubiera pasado, de seguro Klhey y yo ya estuviéramos casados y ahora mismo dormiría más que tranquila a su lado en donde fue nuestra habitación
Pero ahora ya no lo era más
Amante
Me satisfacía el pensar en la cara que tendrá Renata pero me dolía el que me restriegue en la cara que ella era la mujer y yo, porque no tengo la más mínima duda de que ella ataque con eso
Y sabía que iba a doler
_Porqué lloras?!
Su voz me hizo dar un brinquito y me limpié lo más rápido que pude el rostro
_Hola —volteé a mirarlo— Yo... Tenía sed y...
_No te pregunté a qué bajaste, pregunté porqué lloras —habló acercándose
Solo estaba atentando a que rompa a llorar teniendo así de cerca justo ahora que estaba vulnerable
_Yo no...
_No soy imbécil, te escuché cuando saliste de la habitación y luego bajaste aquí, tomaste agua y te quedaste mirando a la nada y llorabas. Porqué!
_Solo me sentía sentimental — mi labio inferior estaba temblando
_Ya basta —me tomó de las mejillas haciéndome cerrar los ojos
Eso solo lo empeoraba
_Estoy bien —susurré
_No lo estás, mírame
Abrí los ojos y las lágrimas cayeron a ver si cara así de cerca a la mía
Él no se acordaba en lo más niños de mí pero yo sabía toda nuestra historia, me la recalque una y otra vez cuando lo perdí jurandome no olvidarlo jamás
Incluso me había odiado cuando dejé de recordar el sonido de su voz o su risa, me sentí tan malditamente culpable por comenzar a olvidarlo tan pronto, mucho más su olor
Y ahora lo tenía conmigo
Era real
_Oye oye oye —reparó mi rostro— Estás llorando más
_A veces... —me costaba hablan— Me dan estos ataques de... Sentimentalismo
_Cuando dijiste en el burdel que te hacía recordar a alguien ese alguien era...
_—asentí— Sí —dije en un susurro—
Es que tú eres... Tú
Su mandíbulase endureció
_No vas a compararme siempre con un muerto —habló seco
_Claro que no —absorví por la nariz— Cuando las cosas se pongan serias entre nosotros entonces solo te pensaré a ti —le sonreí
Pero no esperaba que me soltara la cara de forma un poco brusca
_Dije algo ma...
_De qué seriedad hablas? —entrecerró los ojos
_Tú dijiste que no voy a compararte siempre con un muerto y no creo que siempre me tengas como amante como para hacerlo o sí?
_Yo te saqué del burdel para que estés conmigo cada que yo venga aquí
Ahí viene
_Eso ya lo sé pero...
_No habrá nada serio aquí, Lisa. Nada!
Yo siempre he sido muy directo y dejo las cosas claras, pensé que ya lo había hecho contigo
_Entiendo entiendo pero no siempre podría ser tu amante
_Pues lo serás si a mí me place —me acorraló en la encimera con ambos brazos a los lados
_Yo...
_Tú estás aquí para cumplirme y yo también cumpliré con ustedes en todo lo que necesiten pero no busques tener algo serio cuando no es más que para pasar el rato
_El rato que tu novia no puede darte? Dudo mucho que...
_No es que no pueda darme, no te equivoques, lo que tienes tú lo tienen todas las mujeres
_Entonces porqué no me dejas sola y aprendes hacer fiel de una maldita vez —traté de empujarlo
_—no se quitó— Porque me gustas y porque quiero tenerte aquí, donde yo pueda verte y saber que estás
_Eres muy contradictorio, dices que tu novia tiene lo mismo que yo y aún así te gusto y por eso me tienes aquí.
No soy un tapete de acuerdo?!
Ella pudo haber pasado mucho tiempo contigo pero...
_Y por eso —no me dejó hablar— Ella merece seguir a mi lado
Merecer
Merecer
Ella no se merece absolutamente nada
_Puedo ser tu amante ahora, pero no hasta que me haga vieja esperando por ti cada noche
_Será hasta que me canse muñeca
Muñeca
_—siguió—
Entonces yo mismo te diré que tuve suficiente y te daré lo necesario para que sigas con tu vida
Me estaba humillando
Debía ser fuerte
Debía aguantar
_Me estás lastimando lo sabes? —mi boca no se limitaron al decírselo
_Solo soy honesto Lisa, ella será mi esposa y tú mi amante hasta que otra venga y me atraiga tanto como lo has hecho tú
La respiración se me estancó en el pecho
_Si te atraigo es por algo —hablé en un hilo de voz —
Y porque definitivamente ese algo no lo encuentras con ella
_Eres solo un capricho —me miró con detenimiento el rostro— De esos gustos que quieres darte almenos una vez en la vida
_Y vas a seguir dándote el gusto hasta que otra venga y te guste tanto como yo —repetí irónicamente sus palabras
_—negó— Me daré ese maldito gusto hasta ya estar hastiado...
—se acercó más— De tu cuerpo
De tus labios
—me miró fijamente —
De tus ojos
Tragué duro
_De tu cara —aclaró serio—
Será hasta que me aburra de tenerte en frente
Se ve que no le importa ver seguir cayendo mis lágrimas
A este Klhey al parecer no le importo demasiado justo ahora
_—prosiguió— Y ya deja de llorar, créeme que esto no será por mucho.