Era una noche maravillosa, el cielo estrellado era definitivamente un espectáculo. Mis padres con sus parejas contando sus historias de amor, era una locura, ver a través de sus ojos ese destello que demuestra cuan enamorados están era lindo. Pensé que me iba a sentir incómoda al respecto pero entendí que las personas estamos destinadas en conocer a ese ser especial capaz de ganar tu corazón con tan sólo un suspiro.
Jack y Jorge me ofrecían tomar un par de tragos con ellos, sus intenciones eran claras, hacerme perder la razón y bailar sin detenerme, no les di ese beneficio. Becky se acercó a nosotros...
—¿Quién de ustedes dos baila?.—Les pregunta mi mejor amiga a aquellos dos mientras con sus dedos intenta descubrir el pecho de Jack.
—Yo sé, yo sé hacerlo.—Habla tartamudeando Jack, lucía nervioso.
—No lo seduzcas Becky, mira como lo tienes. —Le expresé enseguida al ver como el rostro de Jack se tornaba a rojo intenso.
Estaba segura de que ninguno podría detenerse, el efecto del alcohol hacia lo suyo. Mientras yo me quedo admirando las estrellas y cuestionando ¿Porqué no espere hasta el día para cuando debía celebrar lo de esta nueva adquision? Me dejé llevar por el entusiasmo de Becky.
—Momento de hacer un juego atrevido, ¿Quienes gustan participar?.—Era mi mejor amiga con una propuesta a la cual no pensaba rechazar.
Les confieso que a veces me ponía nerviosa, ella era toda una profesional, tengo un par de amigos muy espontaneos, mis padres con sus parejas pretendiendo ser adolescentes, sin dudas este juego será divertido.
Todos aceptan participar en el juego, yo opté por seguir deleitando mis ojos con la hermosa noche, imagino a Noemí a mi lado, sonriendo y acariciando su piel. No he dejado de revisar mi celular, no tengo mensajes de ella y empiezo a preocuparme. Por lo general ella me escribe para sentirme tranquila, disipar temores y no precisamente por alguna infidelidad, no lo sé pero siempre me ha gustado estar al tanto de lo que hace y de como se encuentra.
—¿Y que hay de ti, Amy? ¿Juegas o estarás de espectadora? —Me preguntó Jorge al acercarse y sentarse a mi lado.
—Necesito saber de que trata el juego, además Becky me pone nerviosa. —Le respondí enseguida a mi amigo mientras él se levanta y se dirige hacia la sala que era en donde se llevaría a cabo el mismo.
—Todos hagamos un círculo por favor, os demostraré de que va el juego aunque muchos de vosotros os aseguro habeis jugado esto desde niños. —Habla Becky con adoptando la postura de líder.
Al mirar alrededor pude entender lo bendecida que he sido, tengo todo lo que siempre he querido, aún me faltan sueños por hacer realidad pero el tiempo es sabio y suele estar de mi lado.
—Las reglas son sencillas pero en esta ocasión quiero ponerle algo de picardía al asunto. —Expresaba Becky y en estos momentos siento curiosidad.
—¿Picardía, mujer de que os hablais?. —Mi padre inmediatamente preguntó.
Pienso en todas las probabilidades de que logre sacarme de mi zona de confort. Ella es miy persuasiva y lo peor es que consigue lo que quiere.
—Para esto me he tomado el atrevimiento de invitar a cuatro sensualea mujeres, esto es en parejas y jamás hubiera sido tan perfecto. Amyta, tengo a una perfecta para ti.—Me dijo Becky al señalar hacia la puerta principal.
—¿Mujeres?¿Una para mí? Te recuerdo que tengo una relación estable con Noemí y no pienso dejarla a un lado. No jugare lo siebto. —Cuestione lo que mi mejor amiga había dicho.
—Descuida no tiene porque enterarse. — Insiste Becky al abrir la puerta.
En efecto, entran las cuatro mujeres, comencé a actuar de manera extraña. Me dirigí hacia la cocina y me serví dos tragos de tequila, los bebi uno seguido del otro. Entonces si esta noche hago algo indebido que no sea por mí sino otro motivo.
No lo negare, son hermosas pero nada como mi Noemí. Me sirvo otros dos tragos, me acompañan Jack y Jorge quienes hacen comentarios de las mujeres que recién entraron a mi apartamento.
—¿Listos chicos? Los veo ansiosos y con respecto a las dos parejas de esposos descuiden que no tengo en mente ligarlos a esas bellezas.—Dijo mi amiga al traer de la mano a cada mujer para integrarla en el grupo.
—Pero que considerada, gracias Becky. —Agradecio Carlos y todos empezamos a reír.
—Estela, el sr Alarcon, Emily, Carlos, Jorge al lado de está mujer, Jack con está preciosura, Amy...lo siento pero hoy jugaras...Amyta con está chica y para mi a esta diosa.—Era Becky cubriendo los espacios para completar el circulo.
Yo me presente a la chica, su nombre era Stacy. Le platique que tenía una novia y que no sabía de que se trataba el juego, que no quería dañar mi relación y que no lo tomara a mal. Ella sólo sonreía y realmente esperaba que lo entendiera.
— En mis manos tengo una barra de chocolate, les daré a cada pareja dos cuadritos. Uno de ustedes deberá mantener el chocolate presionado con los labios mientras que el otro chupara hasta desgastarlo pero sin tocar sus labios. Y no me hagan trampa porque facilmente me daré cuenta, el chocolate los delatara (risas). —Fueron las reglas del juego explicado por mi loca amiga Becky.
—¿Cual es el propósito del juego?.—Preguntó Jorge mientras Jack se le queda mirando.
—No le prestes atención y que comience el juego. ¿Y si lo hacemos más divertido?. —Expresó Jack y no dudo en dirigirse hacia el apagador.
Esto no terminara como tal vez yo esperaba, es mucha tentación, no quiero besar a otra mujer, que pesima idea.
—Amyta no está muy a gusto, así que para que no tenga sentimiento de culpa vendaremos sus ojos, de hecho será la única y ya todos sabemos las verdaderas razones.
—Habló mi mejor amiga al acercarse con una venda color rojo.
Nos pide tomar asiento sobre la alfombra, cada cual con su pareja a un lado, venda mis ojos y no sé que será más grave...si acceder a jugar o aceptar tener mis ojos cubiertos para besar a una extraña.
Becky sube el volumen de una música romántica en español, escuchaba el intro y me resultaba conocida pero soy tan mala para aprender las letras de una canción que dudaba hasta del artista que la cantaba.
Mis ojos vendados, el corazón a punto de entrar en un colapso, mis manos están heladas, esperaba alguna señal para dar inicio al juego, pasé 5 minutos sin hacer absolutamente nada, esto me está matando de nervios, intenté quitarme la venda pero Becky pegó un grito que me fue recomendable estar a ciegas.
—Ahora sí, presionen el chocolate y el otro haga lo que le plazca sin besar. —Dando la señal Becky me da motivos para cometer un error.
Yo decidí ser quien mantuviese el chocolate presionado, pensé que era lo más conveniente. La mujer empezó a acariciar mis hombros, mi cuello, logra erizar mi piel, recordé que sigo viva y todo lo siento, no me muevo ni hago el intento, mis latidos se vuelven intensos, no podia tragar mi saliva, mi cuerpo se estremece, esto sólo sucede con el amor de mi vida y así quiero que sea hasta el resto de mi vida. Siento la punta de su lengua pasearse por mis labios, esto sólo me dice que hemos perdido el juego, de nuevo intento quitarme la venda pero esta vez las manos de esa mujer me detuvieron. Estaba confundida, algo dentro de mí me pedía besarla, se acercó más a mí, no pude controlarme, sus labios devoraron el chocolate y seguidamente buscaba mi lengua, en ese instante el aroma de su piel me arrastra a sus deseos, no tuve miedo, le correspondí, estaba segura de lo que hacía, la amo, la amo, mi corazón tenía razón, el dulce afrodisíaco desaparecia de nuestros labios pero el éxtasis de unos besos apasionados me regalaban la mejor noche. Lentamente toma la iniciativa al quitarme la venda, allí estaba ella, la nueva inquilina con sus labios sensuales cautivando a los míos, nos delato el chocolate murmuraba mientras paseaba una vez más la punta de su lengua como si dibujara mis labios.
—Sabía que así te atreverías a besar, Amyta. Lamentablemente perdieron (risas).—Expresaba Becky al acercarse a nosotras para darnos un abrazo.
Siempre lo supo, fue parte del plan, mantenerme distraida para traer a mi invitada predilecta.