Finalmente llegamos al Bungee Jumping, estaba ansiosa por vivir está experiencia con Noemí. Bajamos todos del automóvil e incluso el señor Pedro, el chófer de Carlos, lo invitamos a dar el salto. Mi madre tomaba mi mano izquierda mientras que al lado derecho abrazaba por la cintura a mi novia. Noemí se mostraba valiente, decidida y yo enamorada de su actitud. Nos dirigimos hacia la plataforma, a Carlos le temblaban las piernas y no pude evitar reírme. Realmente intentaba no hacerlo pero al ver como mi madre le tomaba de la mano para que fuese con ella, era muy gracioso. Llegamos al punto para hacer el salto, un joven nos ayudó con todo lo necesario para lanzarnos sin problema ni riesgos, lo haríamos juntas, antes de escuchar la cuenta regresiva decidí besarla, debía mantenerla distraíd

