—¿Qué significaría eso, exactamente? —preguntó ella y en ese momento, Russ arqueó una ceja—. Quiero decir —corrigió ella—, ¿hay algún tipo de ritual de cortejo de los osos varones que deba conocer? —Más o menos —contestó él—. Pero eso no es para hoy. Más adelante podremos hablar de ello. Por ahora, sería justo lo que esperas. Por supuesto, sigo llevándote de una escuela a otra. Eso no cambiará. Pero cuando no estés trabajando, pasaríamos tiempo juntos. Volar a Fairbanks para ver una película o ir de compras. Cenar en la cafetería. Salir a pasear por el bosque, si el tiempo lo permite. —Entrelazó sus dedos con los de ella—. Toca. —Luego la acercó a él—. Beso. —Puso sus labios sobre los de ella para un abrazo de efímera ligereza—. Más cuando estés lista. —Déjame entrar, dulce niña —le supl

