MAXIMILIAM DUPONT Durante el tiempo que pasé alejado de Megan, siempre me imaginé que ya tenía una vida, recuerdo que solía despertar sudado a mitad de la noche por haberla soñado, de blanco, de pie frente a mí esperándome, tendiendo su mano hacia mí puesto que me estaba esperando. Mucho tiempo tuve el mismo sueño, aunque nunca pensé que aquel sueño sería más bien un presagio del futuro puesto que ahora mismo, hoy, en este día caluroso, tan bello y precioso, tengo frente a mí a la mujer más hermosa de todas, sonriente y de blanco, tendiéndome su mano. El corazón parece que va a salirse por mi boca por la forma en que bombea, hace tiempo que no me sucedía lo mismo. Tengo miedo de morir en este instante aunque moriría siendo un hombre feliz puesto que la tengo como siempre quise, feliz,

