MAXIMILIAM DUPONT La reunión termina, todos a mi alrededor se ponen de pie excepto por Evelyn quien se queda con la cabeza cabizbaja debido a que le pedí de antemano que se quedara. Parte de mí, no sé cuál en realidad, sabía de antemano que los estudios de su firma no iban a ser concluyentes porque parte de mí, pensó y sigue pensando, en que ella tiene algo qué ver. Para cuando se marchan y cierran la puerta de la oficina, le pido que se acerque quedando a solo una silla de distancia de mí. No me mira, no tiene la fuera física ni de voluntad como para mirarme a la cara. Desde que la vi en el hospital aquella vez donde discutimos porque fue a buscarme a mi apartamento a sabiendas de que no estaba, sino que se encontraba mi esposa ahí dentro, no hemos mantenido una charla normal y es qu

