CAP 17

1257 Palabras
Nos bajamos del auto y entramos la bajan en la sala y le quitan la bolsa de tela de la cabeza, ella achica los ojos intentando amoldar su visión a la luz y me mira expectante. - Toma asiento por favor Le digo con la mano esperando a que lo haga pero se queda de pie así que me acerco y la empujo hacia el sillón y le arranco la nueva cinta de la boca Escucho que se queja y tomo asiento frente a ella. - ¿Para que quieres tenerme aquí? - Por diversión... quiero jugar a la casita contigo - le digo con sarcasmo - Aun no sé qué es lo que voy a hacer contigo... eres mía, solamente estoy reclamando lo que intentaste quitarme - Yo no soy tuya, en ningún momento lo fui... yo ya era de alguien más Me levanto furioso y pongo mis manos en los reposa brazos de los sillones mirándola a los ojos. - Acaso no recuerdas... que antes de ir al Lux el día que me traicionaste te tuve en mi cocina... en mi bañera... en mi cama... y en todo el maldito apartamento La tomo por la mandíbula y me relamo los labios queriendo besarla con toda la fuerza y molestia que tengo, pero la echo hacia atrás volteando su cara. - ¿Creíste que te ibas a librar?, me extraña que no te hayas desaparecido sabiendo con quien te habías metido y sabiendo que no me habían atrapado - Ella queda en silencio - ¿Querías que te buscara? Yo frunzo mi ceño pensando en la posibilidad en que ella quería el la encontrara... carajo no puedo engañarme a mi mismo, traición es traición... - ¿Por qué no respondes ni dices nada? - Ustedes son seres sin sentimientos, que no piensan más que en sí mismos, han causado mucho dolor y daño, son unos sanguinarios mercenarios, unos mafiosos con ínfulas de héroes, son unos mártires, llevábamos años intentando atraparlos, pero siempre estabas tú estorbando y escarbando en nuestras redes, nunca entendí porque no les era suficiente el dinero que ganaban con el Lux y con los proyectos arquitectónicos. - Como ninguna fue una pregunta a ninguna responderé, eres policía... nunca han sido nuestros enemigos les ayudamos a hacer el trabajo que ustedes no eran capaces de hacer además, negocios son negocios y no me pondré a explicarte las razones por lo cual hacemos lo que hacemos... - Quiero decirte algo... La miro apático esperando que es lo que va a decir - Yo me enamoré de ti Suspiro incrédulo y me rio, pero en mi mente me confundo - No empieces con eso, no te creo ni una sola palabra de lo que dices - y tú también lo estás de mi... por eso no huí porque sabía que vendrías por mi - Ya cállate La agarró por el brazo y ella se para firme ante mi tan de cerca pero tanta venganza de por medio - Niégamelo Chad... atrévete Sigo en silencio mirando sus labios y sus ojos , ella intenta acercarse para besarme y yo me dejo, la aprieto fuertemente por los brazos y ella me muerde el labio fuertemente sacándome sangre en lo que me golpea en mis partes íntimas y se aleja corriendo mientras yo me doblo del dolor de huevos que tengo. - Señor... - Jack de acerca y ve la puerta abierta, me levanto lentamente y me quito la sangre con la mano - Vamos - Sal go tranquilamente montándome en el auto con Jack y la vemos corriendo en la distancia de la carretera así que aceleramos y la bloqueamos me bajo de rapidez y la tomo - No suéltame! - como aún tiene las manos atadas la cargo en mi hombro y la tiro en el auto enojado regresamos y vuelvo a cargarla y ella haciendo pataletas encima de mi. Esta vez la subo a la habitación y la tiro en la cama fuertemente escucho su quejido y le suelto las muñecas, es policía probablemente se sepa defender, pero no más que el. Ares está en una esquina oscura de la habitación pero ella no se ha dado cuenta, ella se levanta y se viene contra mi. - Yo como tú no haría eso... - se queda quieta y helada, probablemente esté al tanto que Ares es nuestro mercenario, Ares la toma de las muñecas y se las amarra fuertemente, escucho como ella se queja y volteo a otro lado mientras el lo hace, voy a un sillón tomo asiento y la veo colgada de brazos, Ares me pregunta con la mirada si puede proceder y yo con la cabeza asiento. -Voy a hacerte unas preguntas - ¿que te hace creer que las responderé? - Eh... yo no pero el si te hará responderlas - ¿Para quien trabajas? - Ares - Ya lo saben - Contesta -me masajeo las sienes - No voy a contestar nada Volteo los ojos suspirando y tomo mi teléfono lo saco y le muestro la foto donde tenemos a su adorada Lynda... solo que a ella Hades no le ha dado una buena bienvenida, tiene sangre en la cabeza, esta atada en una silla, ella mira la escena abre los ojos y se molesta y preocupa empezando a tirar de sus muñecas. - ahora si... contesta si no quieres que Hades la mate - Policía - Quien más? - y el RAID - ¿Por qué están detrás de nosotros? - Por la cantidad ascendente de personas que han muerto últimamente por su droga y por los asesinatos - ¿Solo por eso? - No creo que Hades haya sido su becerro de oro... no le creo - me dice Ares - déjame solo con ella - No - Ella me mira y me mira rogándome que no me vaya - pensándolo... tengo cosas por hacer Me salgo de la habitación escuchando el silbido de Ares... no quiero que la lastime pero ella es culpable de esta situación y ya previamente le advertí a Ares que no podía hacerle algo grave, puede que sea blando de mi parte pero estoy dolido con ella, me tropiezo y levanto la cabeza. - Hola Chad -Hola Eve Eve es la hija de la Estela la señora que siempre ha cuidado la haciendo junto con su esposa, Eve tiene mi edad y es jinete y maestra ecuestre de mis caballos para competencia, nos tenemos confianza... pero no es confianza, es como otra hermana para mi por eso ella no me dice señor. - ¿Quien es la chica? - Una policía - Trajiste una policía a la hacienda? No te parece que es algo riesgoso? - Me extraña que conociéndome creas que no soy capaz de hacer un procedimiento de secuestro Perfecto - Cierto eres el hombre más perfeccionista para cazar... hablando de cazar quieres ir al lago en caballo? - Tengo mucho tiempo que no monto - Bueno... aquí tienes una maestra, vamos Me toma del brazo y yo le sonrío amablemente yendo al establo y entramos a las caballerizas y busco el nombre de mi yegua Stallion. - Mira aquí está tu princesa Veo a mi yegua negra con su cabello largo y parece como si me reconociera, empiezo a acariciarla y ella la saca para alistarla y ensillarla. - Listo Ella se monta en el suyo y yo en la mía, salimos y empezamos a ir lento hacia el lago, el silencio hace que me relaje un poco y me suelte.
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