Los ojos de Aaron no reparaban en mí. Al parecer se encontraba en un debate mental. Me sentía horrible, estaba al borde del llanto. ¿Esto significaba su rechazo? De cualquier manera, así se sentía. —P-puedo explic-carlo —bajé la mirada y me centré en el movimiento de mis dedos nerviosos. De pronto, Aaron se quedó quieto y de reojo observé como volvía a sentarse a mi lado. —¿Estuviste burlándote de mi todo este tiempo? Negué con la cabeza y reprimí todas las ganas de llorar que tenía en el momento. —Es complicado de entender... Entonces comencé a hablar con rapidez y torpeza, le hablé desde los comienzos de mi perfil falso. De lo sola que me encontraba y del refugio que me proporcionaba aquella cuenta. Hablé de mi padre alcohólico y que no quería engañarlo, pero temía de su reacción

