Victoria iba de los nervios, Elías fue muy caballeroso con ella sin embargo eso solo hizo aumentar sus nervios y en esos momentos iba sentada del lado del copiloto sin saber de qué hablar. - Si en algún momento te aburres puedes decírmelo.- comentó Elías rompiendo el silencio. - ¿Dónde me llevas?- pregunto al ver que la ciudad era menos. - Mis padres han planeado una fiesta y no quería llegar solo.- sonrió de lado. Comenzó a considerar si era buena idea abrir la puerta y saltar, llegaron a una bonita mansión de rejas oscuras, con seguridad y una decoración de película, bajo del auto cuando un hombre le abrió la puerta y extendió su mano para ayudarla, había asistido a fiestas mucho más elegantes que esa pero el solo hecho de no conocer a nadie en el lugar la tenían con ganas de dar med

