La llegada de Saraí a las vidas de todos fue una verdadera alegría y dicha, era la pequeña mas consentida y mimada sobre todo de Victoria que era quien más ayudaba a Emely con sus cuidados, en esos momentos estaba en su departamento pintando y muy al pendiente de Saraí que estaba en el coche durmiendo, la madre andaba en la universidad ya que estaba por terminar la carrera y los profesores le dieron la oportunidad de hacer los primeros tres meses en casa. Victoria era quien más tiempo libre tenía a pesar de estar muy al pendiente de sus inversiones y de las subastas, Saraí nació a finales de marzo y ya estaban a mediados de agosto. - ¿Qué pasa?- preguntó Victoria al escucharla balbucear- Creí que dormirías más.- dejó la paleta y el pincel en la mesa para limpiarse las manos. Saraí sonrió

