Cambios. 3/4

2693 Palabras
Se fueron a acostar cerca de las dos de la madrugada después de estar bromeando y hablando de muchas cosas sin sentido, el departamento de Tom solo tenia dos dormitorios y Priya ocupaba uno en esos momento mientras que Victoria se quedó con el castaño, cualquiera que los viera en ese momento pensarían que eran pareja ya que ella estaba acostada sobre el brazo de Tom y apoyada en su pecho con la pierna izquierda sobre sus muslos. - ¿Cuándo te iras?- pregunto Victoria picando los hoyuelos que se formaban en las mejillas de Tom cuando éste sonreía. - El jueves de la otra semana, pero lo atrase para poder ir al recital.- comentó dejando el móvil aun lado. - Sabes que puedo tocarte cuando quieras.- sonrió con burla. - Lo se bombón, pero quería estar presente en ese momento...- la estrechó más contra su pecho- Además saldremos a cenar esa misma noche.- beso su frente. - Te voy a extrañar mucho... la verdad que no se que voy a hacer si ya no estas.- por un momento se le quebró la voz. - Vamos a estar en contacto y aunque me vaya sabes que siempre vas a estar en mi mente y corazón.- sonrió viéndola. Victoria se movió y se subió a horcajadas sobre Tom para verlo de mejor manera, cayendo en cuenta de una cosa que no quería creer. - Nunca me gusto la idea de encariñarme con las personas por tanto tiempo, pero ahora tu y Priya son los únicos que me mantienen a flote.- dejó su vista en el pecho desnudo. - Cuando te conocí me pareciste una mocosa extraña he iba con intenciones de hacerte sentir menos, al final te salve y entable la amistad más larga que he tenido, aparte de la más hermosa y sincera.- acarició con sus pulgares los muslos de la chica. - Pensé que eras un idiota pero debo admitir que me parecías una buena persona.- sonrió mientras lo veía a los ojos. Victoria siempre a amado los ojos de color, sobre todo los azules y los de Tom tenían un tono muy intenso que le gustaba mucho más que los que hubiese visto antes, incluso le gustaban más los del castaño que los de JJ que eran opacos, después de unas palabras más ambos se quedaron dormidos. Por la mañana Victoria despertó con su cabello hecho una maraña ya que no utilizo ninguna goma, se sentó en la cama viendo hacia todos lados y notando que Tom se había levantado hace ratos pues su lado ya estaba frío. Se acostó de nuevo mientras abrazaba la almohada sintiendo los restos de perfume del chico, que ya no era un chico, Tom se había convertido en un hombre y eso era algo que no noto hasta la noche anterior, era muy atractivo y encajaba en el tipo de personas que le atraían sin embargo no iba a tirar una amistad a la basura por sentimientos que pensó estaban mal. - ¿No vas a levantarte?- escucho la voz del castaño desde la puerta así que giró la cabeza para verlo. - Estaba pensando en cosas.- respondió dedicándole una sonrisa. - El desayuno ya esta listo y tu madre llamó preguntando a qué horas te iré a dejar.- la escucho quejarse y darse la vuelta de nuevo. - No se para que me quiere en casa temprano.- gruño viendo por la ventana. - Dio a entender que harían una parrillada, supongo que debe esperar a que te lleves bien con Ammy.- se sentó en la cama. - No tengo intenciones de bajar la guardia con ella y apuesto cualquier cosa a que ya le puso las garras encima a JJ.- tembló un poco al sentir los labios de Tom justo en medio de sus omóplatos. - ¿Aun te gusta JJ?- preguntó en un susurro. - No, pero va ser incómodo verlo manosear a mi hermanastra en la misma casa.- Victoria se quedó quieta sintiendo la respiración de Tom en su espalda. - Vamos a desayunar, le dije que te llevaría a las diez.- se levantó con rapidez y salió. Victoria pudo volver a respirar con normalidad cuando él salió, fue un momento extraño que solo termino de confundirla aún más, no es normal enamorarse de tus mejores amigos y no estaba bien, se levantó para salir a desayunar con ellos, al entrar a la cocina Priya escupió parte del café que tenía en la boca mientras se echaba a reír. - ¡No digas nada!- reprocho Victoria. - No iba a decir nada... salvo que te electrocutaste.- se alejo antes que le pegaran. Desayunaron viendo una película en la sala, posiblemente era la última vez que los tres la pasaban juntos en ese departamento, al terminar fueron a darse una ducha, después de Tom entró Victoria y ella se tomó su tiempo para meditar un poco, las gotas de agua caliente se deslizaban entre su pecho y ella las veía correr, estaba preocupada por su futuro, por sus planes y porque posiblemente no iba a poder estudiar, sabía que no era responsabilidad de Iván pagar sus estudios ya que no tenían ningún lazo sanguíneo o quizás de paternidad más allá de un papel firmado, ya estaba mayor cuando el hombre la adopto y jamás hizo nada por convivir como su padre, para Victoria solo existió un padre y ya estaba muerto, su abuelo fue una figura muy importante en su vida y eso Iván no lo pudo igualar. - Creí que te habías ahogado.- dijo Tom al verla salir. - Estaba pensando.- suspiró y se comenzó a poner la ropa. - Anoche lo note y ahora con mejor luz es más evidente.- comentó viéndola en ropa interior. - ¿Qué cosa?- alzó una ceja mientras se ponía el pantalón. - Estas mas delgada que antes, tus costillas se marcan mucho demasiado.- se sentó en la cama y se cruzó de brazos. - Eso es bueno, estaba muy gorda y ahora estoy delgada.- sonrió de lado. - O estás volviendo a tener un desorden alimenticio que te esta poniendo flaca de nuevo.- hablo muy serio. - No tengo nada... créeme, eso ya pasó y estoy bien, me alimento bien.- se puso la blusa de color lila. - Me preocupas y lo sabes.- se puso de pie para abrazarla. - Se muy bien que me quieres tanto como yo.- respondió el abrazo. Fue a dejar a Priya primero a su casa y después fue a la mansión de Victoria, se despidieron con ella dándole un beso en la mejilla y saliendo del auto con una sonrisa, espero hasta que el auto se perdiera y después entró a la casa saludando al chofer de nombre Patrick y otro hombre que era un escolta de nombre Marco. - ¿Van a salir?- preguntó Victoria viendo que alistaban el auto. - La señora nos mandó por usted, la señorita Ammy dijo que no iba a venir a tiempo.- respondió Patrick que era el más amable de todos los hombres que le servían a Iván. - ¡Pues ya estoy aquí!- dijo Victoria un tanto molesta. Se sintió molesta al escucharlo decir esas palabras, no entendía el motivo que tenía su madre para mandar a los escoltas por ella, camino para entrar a la casa ignorando por completo a Ammy que estaba a punto de hablarle. - ¡Ven acá, necesito hablar contigo!- dijo Megan muy seria. - ¿Qué pasa?- preguntó cruzándose de brazos. - Tu padre va a hacer una parrillada para celebrar unos negocios, no quiero que lo arruines...- eso fue una chispa para encender una pelea. - ¡¿En qué momento he arruinado sus ridículas fiestas?!- pregunto alzando la voz. - ¡No me grites!- la señaló con el índice. - ¡Entonces no me reclames estupideces que jamás he hecho!- se dio media vuelta y subió a la su habitación. Decir que estaba enojada era poco ya que sentía la sangre hervir por todo su cuerpo, ella no hacía acto de presencia en las fiestas que organizaban y cuando iba era para quedarse en una esquina o lejos de las personas, cerro la puerta con pestillo y se tiró en la cama esperando que su coraje bajará. Después de media hora acostada en la cama ya estaba más tranquila, no pensaba bajar a la fiesta que organizaron pues no tenía ganas de convivir con nadie, una de las ventanas de su habitación daba justo al estacionamiento de la mansión y al asomarse por ella vio un rostro conocido, el hombre de cabello rubio alzó la vista y una sonrisa se dibujó en sus labios al verla, Victoria correspondió con otra sonrisa y movió su mano en saludo, era Alberto quien por alguna extraña razón había sido invitado, dudo en bajar ya que alcanzo a ver a la familia Lerman, escucho su puerta intentando ser abierta y le fue a quitar el seguro. - ¿Por qué cierras con pestillo?- Megan entro- No importa, baja para pasar el rato con los invitados, JJ está aquí.- sonrió tratando de arreglar las cosas sin pedir directamente una disculpa. - Solo hay un motivo por el que bajaría y créeme que no es JJ.- comentó sentándose en la cama. - Solo quiero que seamos una familia, has tratado muy mal a Ammy y no es justo...- se sentó a su lado- Perdió a su madre y ha tenido que cambiar toda su vida.- comentó de forma lastimera. - Yo también perdí a mi mamá y me mude a un país diferente con otro lenguaje y múltiples culturas...- se puso de pie- Jamas te he dado problemas y siempre soy la mala, me saco buenas notas y siempre tengo errores, hablo dos idiomas, pinto y toco instrumentos de cuerda... pero parece que para ti nada de eso importa porque no soy Jonathan o Ammy.- lo dijo sin pensar mucho. - Crees que lo sabes todo cuando no es así.- se puso de pie. - No, jamás he creído que lo se todo porque he ido aprendiendo de mis errores y sin tu guía.- ambas se vieron a los ojos. - No tienes porque exigirle nada a Iván, si el no te lo quiere dar es cosa suya.- fue una excusa barata. - No quiero nada, pero si no iba a ser un verdadero padre no hubiera firmado para adoptarme, me ilusionaron con ayudarme para tener una carrera y ahora retiran su ayuda por ella.- Victoria estaba bastante tranquila. - Es una niña...- dijo indignada. - Es un año menor que yo y es su hija, yo no.- le dio la espalda y se sentó en la silla frente al tocador. - Compórtate esta tarde y quiero que seas amable con todos, ya hable con Iván para que te de una mensualidad para que vayas a una universidad pública.- Megan salió. Victoria sabía que debía comenzar a moverse para tener un trabajo y poder rentar un lugar, las cosas en casa seguramente iban a ponerse mas malas de lo que ya estaban, se peino y se puso un poco de maquillaje antes de bajar usando un jeans azul, una camiseta básica y un par de sandalias bajas, todos estaban afuera hablando y bebiendo licor o al menos los adultos, Ammy cambió su rostro sonriente al ver a Victoria y solo se aferró del brazo de JJ como una garrapata. - Pensé que no barajaría- comentó Al acercándose. - No tenia ganas, pero tuve que hacerlo o tendría a mi madre gritando como loca toda la noche.- comentó sonriendo aceptando un vaso de jugo que le llevó una sirvienta. - Es una pena lo de mamá, pero me alegra verte.- Al sonrió. - ¿Qué haces aquí?- preguntó bebiendo el jugo. - Tu padre y su socio planean abrir una nueva sección de tiendas en su hotel.- explico haciendo que todas las piezas encajaran. - No es mi padre... padrastro.- comento pasando la mano por su cabello. - Entonces asumo que la niña es tu hermanastra y que el otro es tu ex novio.- Al sonrió viendo a JJ. - Si, mi existencia es un estorbo en la vida perfecta de la familia Barahona...- sonrió divertida- yo vendría siendo la músico drogadicta que decepciona a la familia.- comentó bajando la cabeza. - ¿Qué instrumentos tocas?- preguntó curioso. - La guitarra, el violín y el arpa... estaba aprendiendo piano pero no he podido pagar la mensualidad.- se encogió de hombros. - Me gustaría escucharte tocar algo o cantar si es que puedes.- Al sonrió. Era un hombre bastante amable que tenía sus propios intereses y las intenciones con respecto a Victoria no eran malas, la chica era una buena persona a sus ojos y podía mantener una conversación inteligente sobre negocios o interesante sobre una hormiga llevando una hoja. Victoria fue adentro y no tardó en salir de nuevo con una guitarra en las manos haciéndole una seña con la cabeza a un lugar más apartado, se quedaron frente al bahía sentados en unas rocas que adornaban el hermoso jardín. - Hace un buen de tiempo que no toco la guitarra, espero no te burles de mi.- comento mientras la afinaba. - No te prometo nada...- alzó las manos con burla. Comenzó a tocar, Victoria tenía buena memoria y aun recordaba la primer canción que la animó a aprender, en su niñez amaba las canciones de Shakira y se la pasaba bailando con sus discos durante las tardes o los escuchaba mientras pintaba, de esas canciones sacó la inspiración para pintar sensuales curvas como la de una pintura llamada "Angel" en ingles. - Si es cuestión de confesar, no sé preparar café y no entiendo de fútbol... Creo que alguna vez fui infiel juego mal hasta el parqués y jamás uso reloj... Y para ser más franca nadie, piensa en ti como lo hago yo, aunque te dé lo mismo...- Victoria sabia cantar- Si es cuestión de confesar, nunca duermo antes de diez ni me baño los domingos... la verdad es que también lloro una vez al mes, sobre todo cuando hay frío, conmigo nada es fácil Ya debes saber me conoces bien y sin ti todo es tan aburrido...- manejaba muy bien los ritmos- El cielo está cansado ya de ver la lluvia caer y cada día que pasa es uno más parecido a ayer, no encuentro forma a alguna de olvidarte porque seguir amándote... es inevitable...- Al solo escuchaba y vio a los hermanos acercarse junto a Ammy. Victoria no tenía una voz tan buena como la de Shakira pero si cantaba muy bien, todo en ella giraba alrededor del arte y la música, por más que se intentara separar le era imposible y de ahí su deseo por estudiar diseño gráfico en la universidad, su madre pensaba que no era la gran cosa como un doctorado en medicina o uno en leyes sin embargo para eso se requería deseo y voluntad, cosas que Victoria no tenia, le gustaba ayudar a las personas o a los animales sin embargo no era algo que quisiera como una carrera a largo plazo. Siguió cantando aunque se sintiera incómoda por las miradas nuevas pero aun así, cantaba para Al y no para los entrometidos de esos momentos. - ¡Hermoso!- dijo Al aplaudiendo junto a Dante. - No sabia que tocabas la guitarra.- Dante se sentó junto a Al. - Si, bueno es algo que no me gusta presumir mucho.- se encogió de hombros. - Tocas muy bien, pero tu voz no está muy afinada.- dijo Ammy cruzada de brazos. - Una donna educata alle arti è più bella di una colta di invidia...*- dijo Al sacándole una sonrisa a Victoria. - ¿Que dijo?- pregunto Ammy anonadada. - Que una voz se cultiva con la practica.- Victoria mintió. Ambos se dedicaron una mirada cómplice y eso fue algo que no pasó desapercibido para JJ quien parecía estar mosqueado con la interacción de ellos dos, aunque él antes de acercarse estaba sobre Ammy jugando a quien sedujera primero. *Una mujer culta en artes es más bella que una culta en envidia.
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