-Dilo, Bella - sonrió. -Te amo - sonrió, mirándolo a los ojos. -Yo te amo muchísimo más - lo escucho decir mientras paso mi lengua por su pecho - daría mi vida por ti, una y mil veces si fuese necesario - Toma mi rostro en sus gigantes manos - nunca lo olvides. Me muevo sobre él, en círculos, lento, suave, con una conexión imposible de eliminar. Terminamos dormidos en la cama, cansados, pero amándonos, apreciando y valorando todo este tiempo que podemos estar juntos. Los dos días pasaron superrápido, no dejamos de ir ni un solo día a ver a nuestra hija, el papeleo de adopción resulto muy fácil, solo nos pidieron un certificado de matrimonio que sacamos en un ayuntamiento. -Este no es el matrimonio que quiero - Vlad firma el documento. -Solo es un requisito para la adopción - plasmo

