SELIM. Entro de prisa a la tienda y me encuentro a las mujeres caminando de un lado a otro, pero lo que más llama mi atención es a la mujer que esta acostada allí, con la frente perlada de sudor, con su respiración leve y cansada, me acerco a ella pero un pequeño quejido hace paralizado, mis ojos se van directo hacia el pequeño bulto que esta entre el cuerpo de Amira, ella abre sus ojos después de unos segundos y los fija en mí, me sonríe. -Te he decepcionado- murmura débilmente, arqueo una ceja al escucharla. -Porque… - la veo suspirar y bajar sus ojos hacia la criatura. -Es un niña- susurra, casi en un hilo de voz- es una hermosa niña- sonríe cariñosamente, mientras acaricia la mota de cabello que sobre sale de todo ese tumulto de tela que la tiene enrollada. Ladeo mi cabeza incapaz

