Había pasado cuatro meses desde mi discusión con Selim, esa misma noche cuando me dejo muy claro que él era y siempre seria dueño de mi corazón, muchas cosas cambiaron. No tuve el valor de decirle la verdad, tampoco deseaba hacerlo, por la simple razón de que el me obligaría a irme con él. Suelto un leve suspiro, estos meses me han pasado factura, mi barriga pequeña ya no era tan chiquita y fácil de esconder ahora. Jacob se enteró dos meses atrás cuando comenzó a notar el bulto que ya no era posible ocultar del ojo de la tribu. Se enojó mucho, y más con su esposa por no habérselo contado, pero su molestia no era por que estaba embarazada si no por Selim lo culparía a él por ocultar mi embarazo, y no haberle informado de nada. Al fin y al cabo tuve que hablar con él y decirles mis razones

