Punto de vista de Elena Durante la partida, Leandro se comportó como un verdadero caballero, aunque con una intención que hacía que la mandíbula de Maximilian se tensara cada vez más. Leandro se inclinaba hacia mí, explicándome los matices de la jugada con una voz aterciopelada, mientras Max prácticamente soltaba chispas desde su silla. —Entonces, chicas, ¿dónde prefieren celebrar la victoria de la nueva directiva hoy? —preguntó Martín, revisando sus cartas antes de clavar la mirada en Sofía. —¿Qué tal una mesa privada en L'Observatoire? —sugirió Leandro, muy animado—. ¿Lo conoces, Laura? La carta de vinos es excepcional. —He oído que tienen una de las mejores cavas del sector, pero es casi imposible conseguir lugar sin meses de antelación —respondió Laura, fingiendo un interés profesi

