Una vez Matías abandonó la habitación de Iolita se encontró con Ana y la niña de Pujol, los saludó con indiferencia, pero luego recordó que la mujer era médica, así que quizás podía ayudarlo con lo que requería comprobar. Fue así como sin salir de casa pronto sabría si Karina le mentía y hasta donde era prudente seguir confiando en su suegra. Ana le explicó el procedimiento y el tiempo que duraría, así que no vio inconveniente en ir a la ciudad sin su esposa y hacer las vueltas que necesitaba, a pesar de poder dirigir la empresa por internet y tener excelentes colaboradores con Minos y Ernie, algunas situaciones de índole bancaria obligatoriamente eran presenciales. Sin embargo, nunca calculó que duraría toda la mañana y parte de la tarde, al abrir la puerta de la casona la sonrisa de la

