Micaela. Después de una mañana escolar, llegué al trabajo, a las dos de la tarde. Sí, mí jefecito me exigió presentarme trece y cincuenta, pero él no me conocía e iba a fastidiarlo, quería lograr que firme ese papel y me dejé libre. No quería trabajar con él. me niego. Subí al segundo piso donde se encontraba la oficina del jefe, allí me estaba esperando la secretaria, que me dijo que se llamaba Carol. Habían puesto un escritorio pequeño para mí, y por lo que pude ver ya tenía mucho trabajo. Ella al verme se acerca rápidamente haciendo sonar por todo el piso sus tacones, su cara demostraba molestia. _ A dónde te metiste - preguntó apretando los dientes una vez que llegó a mí lado - el jefe hace diez minutos que está preguntando por vos, y él se pone de muy mal humor cuando alguien es

