Saltando del barco

1659 Palabras

El auto de David avanza con calma, pero mi mente va a mil. Miro por la ventana, sin ver nada realmente. Solo pienso en ella. En su cara. En su voz. En esa maldita intuición que se me clava como un alfiler en el pecho. —¿Es más grave de lo que creo? —pregunta David sin apartar la vista del camino. Me tardo unos segundos en responder. Dudo. ¿Debería preocuparlo? —No…, no me hagas caso. A veces me pongo paranoica —digo con una sonrisa que no me creo ni yo misma. Pero él no insiste. Solo asiente con una seriedad que le agradezco. Cuando llegamos, estaciona el coche justo frente a la casa de Vanessa, una de esas viviendas de clase media que parecen sacadas de un catálogo de vida tranquila. Fachada blanca, cortinas floreadas. Un jardín pequeño, pero tan bien cuidado que parece acaricia

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR