No hay urgencia, no hay prisa

1712 Palabras

Entro a la habitación y me detengo apenas cruzo la puerta. Es enorme. La cama, tamaño King, ocupa el centro como si fuera un trono, rodeada de columnas talladas y cortinas pesadas que caen desde lo alto. Todo brilla con detalles dorados: marcos, lámparas, molduras, incluso los tiradores de los muebles. La iluminación cálida hace que el lugar parezca sacado de un palacio oriental, algo que perfectamente podría pertenecer a un antiguo sultán. Doy un par de pasos más dentro. No necesito pensar mucho para darme cuenta. Esta no es una habitación de invitados. Me giro hacia Gabriel. —¿Acaso me has traído… a tu habitación? Él asiente con naturalidad, metiendo las manos en los bolsillos. —Sí. ¿Te gusta? La pregunta pesa más de lo que parece. No respondo enseguida. Camino un poco por la habi

Grandes historias comienzan aquí

Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR