Eva Vuelvo a mi habitación, en busca de Leo, pues ahora que se fue Harry, es hora de que él se marche de mi casa y de paso de mi vida. —¡Leo!, ¿Dónde estás? —digo en voz baja al notar que no está en el lugar en donde lo deje. —Aquí estoy princesa. —Me giro al sentir sus brazos recorrer mi cintura y pegarme a el. —¡Suéltame!, ¿Acaso estás loco? —digo, mientras me giro y suelto sus manos de mi cintura. —Si, algo loco, pero me gusta asumir riesgos. —Muevo mi cabeza de lado a lado. —Necesito que te vayas ahora mismo de mi casa, ahora no estoy para juegos. —Muevo mis manos de lado a lado. —¿Acaso es por lo que te dijo tu flamante esposo, pues déjame decirte que todo lo que el dijo es una gran mentira, y talvez este cometiendo un error de decirte esto, pero es mejor que te vayas lejos, co

