Harry Estoy que me lleva el diablo, una vez más Alex me la volvió hacer, otra vez me quito algo que yo merecía por derecho, yo la vi primero, pero aún así no me puedo dar por vencido. Me pongo de pie, la mujer que tengo a mi lado hoy no se antoja en lo más absoluto, es mejor irme, además que por otro lado tengo mi cabeza grande, le pedí a Eva que se fuera lejos, no la quiero poner en peligro con los chicagos. Solo que no pensé que se fuera tan pronto y más sin que yo sepa en dónde está, yo tenía pensado llevarla a un lugar seguro, pero ahora no tengo idea en dónde se encuentra. —¿A dónde vas? —pregunta una de las chicas al ver que pongo mis pantalones. —¡Me largo!, o a caso no te das cuenta —respondo, tomo mi camisa y saco y salgo de la maldita habitación, ahora solo quiero irme, ma

