Llegamos a Acapulco cerca del medio día, ya estaba todo organizado para la noche, habíamos decorado el Salón de eventos del hotel para la fiesta, y nadie sabía nada del plan, supuestamente saldríamos a cenar en la playa bajo las estrellas. Por la noche y estaba todo listo y nos dirigimos al salón, al llegar allí sus padres se emocionaron mucho al ver nuestra labor y le dimos comienzo a la fiesta, la estaba pasando genial, cuando recibí un llamado de Viviana, que estaba como loca del otro lado de la línea, a los gritos me contaba que Nacho había descubierto a Daniel en la cama con otra chica y que esa chica era Lucía aquella que una ves de pequeña supe ser amiga, y eso fue gracias a haberse olvidado el cargador de su teléfono y tener que ir a buscarlo luego de la práctica antes de ir por ella para ir al campo por unos días.
En ese momento no sabía que sentía, pero de lo que sí estaba segura era que no me arruinaría la noche, por lo que cuando un mozo paso frente a mi tomé una copa y la bebí de un trago y así una tras otra, cuando Regina notó lo que hacía, le conte sobre el llamado de Vivi y quedó estupefacta, al igual que yo no podía creer lo que los muy descarados habían hecho, pero me pidió que eso no arruinará la noche y que disfrutará, lo cual acepté y me dediqué a beber y disfrutar de la noche, aunque en mi cabeza seguían dando vueltas las palabras de Viviana.
Fuí donde estaba el resto de los chicos para distraer mis pensamientos, David y Regina se demostraban todo el amor que se tenían, Axel estaba atento a su celular, y el resto haciendo bromas con lo acaramelados que estaban los otros dos, al acercarme les dije -"por favor corten con tanta dulzura " y me reí ya que me encantaba ver mi amiga tan feliz. En un momento de la noche me sentí incómoda, por lo que abandoné la fiesta cuidando que nadie me viera y fui a caminar por la playa, quería encontrar un poco de paz, vi que me había alejado lo suficientemente como para no ser vista y me senté mirando la nada dejando que el mar tocará mis pies, me encontraba en ese transe de paz cuando note que había alguien a mi lado, levanté la vista y junto a mi tenía a Axel que me ofrecía la botella de tequila para beber.
Se sentó junto a mi mientras quería saber que me ocurría, bebí un poco del tequila y le conte lo sucedido, tomó la botella de mis manos bebió un trago y quedó en silencio acompañandome a mirar la nada y a beber.
No se en que momento Axel me llevó junto a él, y me sostenía fuerte con sus brazos, sólo sé que me dejé llevar por la situación, la cual fue poniéndose más intensa, nuestros ojos se miraba fijamente y su mano se poso sobre mi rostro y besó mis labios y esta ves yo le continúe el beso, y lentamente fui enrredandome en él. Sus manos recorrían mi piel con mucha delicadeza, sus besos eran tan ardientes que por momento me faltaba el aire, pero no podía dejar sus labios, bajó los tirantes de mi vestido y besaba mi cuello, mientras una mano la tenía en mi cabello, la otra había ido un poco más lejos, subiendo la falda acariciaba mi muslo y se hacía lugar en mi entrepierna por debajo del bikini que traía puesto.
Inconscientemente arrolle mi pierna dándole más acceso, sus besos en mi cuello y su mano en mi entrepierna provocaban espasmos en mi cuerpo dejando salir de mi boca gemidos, quitó el bikini y sus labios dejaron los míos para tomar posición entre mis piernas y colocó sus dedos en mi v****a, que daban pequeños golpes al entrar y salir de ella. Levante mi cabeza de la arena y él levantó su vista sin despegar ni un segundo su boca de la entrepierna, su mirada libidinosa me excitaba cada ves más, mis gemidos se dejaban oir, mis piernas comenzaron a temblar y un placentero orgasmo me invadió, mientras el disfrutaba viéndome, yo no quería que se detuviera, pero no sabia cuanto más podía soportar. Sus boca abandono mi entrepierna y se junto a la mia sus dedos seguían moviéndose y un nuevo orgasmo llegó y lo calle en su boca y me aferre a su espalda.. Creí que ahí había terminado, pero me miro a los ojos se quitó la bermuda y pude ver que su pene estaba firme y listo para la acción, separó mis piernas y comenzó a jugar con él en mi entrepierna aún excitada, y mirándome a fijamente embistió contra mi y cada vez era más fuerte, yo sentía que tocaba el cielo con las manos, su boca recorría mis senos, mis gemidos eran más constantes, y un nuevo orgasmo llegaba, pero Axel seguía, mientras me penetraba un dedo lo colocó en mi clítoris y lo masajeaba estallando de placer, un nuevo orgasmo llegaba, pero esta vez juntos mientras nuestras miradas se convertían en una. Aún dentro de mi acarició mi rostro y me pregunto -"estuviste cómoda, lo disfrutaste? ", no pude responder, pero la expresión de mi rostro se ve que lo dijo todo pues sonriendo me dijo-" puedo darme cuenta que si".
Mientras acomodaba mi ropa no podía creer lo que acababa de hacer, había experimentado el mejor sexo en mi corta vida s****l con uno de mis mejores amigos y en la playa. Axel tomó la botella de tequila bebimos un trago, y mirando al rededor me dijo que era conveniente salir de ahí, lo que aprobe rápido. Nos marchamos caminando aún más lejos del hotel, continuamos bebiendo sin pronunciar una sola palabra, llegamos a unas rocas y subimos a ellas a contemplar el mar, Axel se sentó detrás de mi recostandome sobre él mientras me abrazaba, un silencio se apoderó de nosotros solo existía el golpe del mar sobre las rocas y la vista era magnífica. Cuándo intentó hablar puse mis dedos en sus labios para callarlo y negué con la cabeza, -" quedemonos así entonces" expresó. En mi cabeza daban muchas cosas vueltas, y sobretodo lo que acababa de hacer, no podía estar rompiendo esta amistad por estar borracha y experimentar un excelente sexo.
Las horas continuaron pasando y nosotros ahí en las rocas mirando el mar, sentada entre sus brazos, sin querer mirar su rostro porque la vergüenza me invadía. Cuando los primeros rayos de sol comenzaron a aparecer le dije que era hora de volver, se levantó primero y me ayudó a poner en pie y de un jalon me acerco a él, nos miramos fijamente y le dije-" esto no pasó, nadie se debe enterar, fue algo entre, el mar, el cielo, el tequila, vos y yo". Sus ojos se mantenían firmes en los mios, pero su color de cielo ya no estaba tan brillante como unos minutos atrás, aceptó no sin antes tomar mi cara y dar un beso en mis labios, -" bien vamos" expresó, -" no, iré sola y luego irás vos no quiero que haya sospechas" le dije y me fui, sabía que estaba mirando porque sentía sus ojos en mí mientras me alejaba. De regreso al hotel camine lentamente por donde había pasado el mejor momento de mi vida, pero al mismo tiempo tratando de olvidar lo ocurrido