La tristeza me inundo más que cualquier otro día, golpee mis puños contra la pared mientras las lágrimas corrían por mis mejillas, me deslice en la pared hasta llegar al suelo abrace mis rodillas con mis brazos y me quede ahí, no quería dormir por más que lo necesitara porque al día siguiente sabía que todo lo peor apenas iba a empezar, sentí un peso sobre mí era como si alguien me abrazara mientras permanencia en el suelo no me moví, sabía que era Sophie o al menos lo que yo veía de ella y al menos en ese momento ella seguía conmigo. Nunca me había puesto a pensar en lo mucho que se podía extrañar a alguien hasta que lo sientes en carne viva y ya no puedes hacer nada para regresar el tiempo, en todo el tiempo que llevaba ahí mi mente era una vaivén de emociones y de recuerdos de Sophie y

