Camine hasta el escritorio y abrí uno de los cajones de abajo y ahí estaba el frasco, solo había sacado algunos de los papelitos y los había dejado al lado en el mismo cajón, saque el frasco y lo mire por unos segundos antes de abrirlo, deje la tapa sobre el escritorio y suspire para después meter mi mano y sacar uno de los papelitos de color esmeralda, lo desdoble y después lo leí, “Recuerda que en los días más oscuros debes encontrar la luz, no será fácil verla, pero estaré a tu lado para buscarla”, las lágrimas salieron de mis ojos sin previo aviso, fue como si ella hubiera querido que leyera esa frase antes que otra. -Te lo prometo-dije en un susurro poniendo el frasco en mi pecho y presionándolo con mi brazo Tres años antes Estaba en una cafetería del otro lado del pueblo con Ryan,

