PVO Leandro. Siempre he sido una persona despreocupada, un tanto alocada, quizás por eso me enamoré de ella apenas la ví. De mi chataîgner que hoy porfin la encontré en el lugar menos pensado, pero todo se salió de control cuando me dijo de un niño, de aquél pequeño al que cargué entre mis brazos y hasta le compré un osito. Mío, ¡Era el hijo que tuve con ella y no lo sabía! Pero en estos momentos lo que me importa es solucionar otro asunto urgente. _Elias necesito que me confirmes si es cierto, o no voy a poder dormir.-Insisto mientras manejo como un loco sin rumbo. _Mira, si te llamé es porque lo sospecho, no te estoy diciendo que sea cierto puesto que tu noviecita está en otra habitación y mi esposa solo lo sospecha. ¡Dios!¡Dios! Entonces sí es lo que pensaba. Que Valeria se confundi

