CELOS SANDY Ya se me hizo tarde para comer con Esteban y Renata, espero no se moleste, aún me pongo nerviosa cuando algo no sale como él quiere, pues eso daba pie a sus maltratos y me muero de miedo. — Hola, mi amor, digo Sandy, pensé que ya no vendrías — expresa Esteban muy tranquilo — Perdón, tuve un contratiempo — explico — No pasa nada, Renata y yo ya pedimos, deja hago que te traigan la carta — Muchas gracias, muero de hambre — ¿Cómo te fue en tus clases, mami? — cuestiona Renata — Muy bien, mi cielo, ya pronto empezaré mis exámenes — ¿Tan rápido? Entonces tendrás que estudiar mucho para alcanzarme en calificaciones — Claro que sí, aunque tú eres muy inteligente — Tú también lo eres, — dice Esteban — sólo debes confiar más en ti misma. Me sorprende escucharlo habla

