¡YA CASI! VALERIA Esteban pensó que con todo lo que sucedió, me retractaría de realizar el viaje, es una suerte que nuestros pasaportes los hubiera resguardado Ricardo, previendo una situación así, y como ya no tenemos casa, pues ¿Para qué quedarnos? Además, necesitamos unas exquisitas vacaciones luego de tantos conflictos a los cuales nos hemos enfrentado. — Cariño, lo que aún no entiendo es ¿Por qué Eduardo tenía nuestros pasaportes? — Me los pidió para reservar los boletos de avión. — Explicando pacientemente, pues su mirada casi nos devora a todos, es obvio que está gruñón porque no se salió con la suya, qué suerte que Ricardo y su gente se hayan hecho cargo de todo. — Creí que viajaríamos en su avión privado — Y así será, primito, sólo que quise corroborar que no hubiera ningú

