BRIANDA He venido a rendir mi declaración acerca de lo que Alan me hizo, mi papá está dispuesto a todo con tal de defenderme, así que espero que ahora sí quiera casarse conmigo, dudo mucho elija pasar su vida en prisión, así que es mi momento. — Señorita Castillo, — me dice el comandante de policía quien llevará personalmente el caso — ya tenemos a su atacante, haga el favor de confirmar su declaración. Finjo que la leo, mientras pienso en el siguiente paso — Está todo en orden, comandante — confirmo — Excelente — ¿Cree que podría retirarme? No me siento bien — Claro — responde, pero mi padre interviene — Por favor, espérame para irnos juntos — Está bien, papá, estaré afuera. Ahora puedo aprovechar para ver Alan, pobrecito, debe estar tan asustado y nervioso, necesitando de

