GANITAS TINA En mi pequeño altar de santitos mientras prendo unas veladoras deteniéndome frente a la foto de Valeria. — Mi niña, ahora ya estás con tus padres y ya nada podrá perturbarte, tu vida fue muy difícil y sufriste mucho, pero, al menos tuviste la dicha de encontrar el amor y ser madre, aunque ahora, ese pobre hombre que sufre tanto por tí, no encuentra su sonrisa perdida, pues te la llevaste contigo, mija, ilumínalo para que Violetita sea su razón de vivir y de sonreír de nuevo, sé que así lo quieres desde donde estás porque tú siempre fuiste muy buena. — Mamita, ¿Otra vez con tus veladoras? — interrumpe Fabi — Sí, mija, éstas son para honrar la memoria de mi niña Valeria y de Renatita — me limpio las lágrimas — Yo también las extraño mucho, mamita — mi hija llora en mis b

