MUY MAL ALAN No puedo creer lo que está diciendo Fabi, ¡Ésto es terrible! — Salgo para allá ya mismo — Estas son las llaves de Eduardo, no pierdas tiempo, yo me quedo con la niña — No, la niña quiere estar con… don José, mientras tú vas y ayudas a tu mamá en la cocina — don José ¿Me hace el favor de cargar a mi hija? — él toma a la niña, no quiero arruinar la sorpresa para Fabi, después de tanto sufrir, ya se merece la felicidad con mi amigo, pero qué digo amigo, casi hermano. — ¿En la cocina? — cuestiona ella angustiada — Sí, tu mamá está muy preocupada por ti — explico — corre que ya está armando todo un rosario por tí — explico y me voy. FABI Pobrecita de mi mamá, de seguro pensó que haré alguna burrada, ya no voy a llorar, al menos por hoy, para que mi mamá se quede tranqu

