¡A PREPARARSE! VALERIA Alhil parece muy nerviosa y Esteban no deja de mirarla como si pretendiera comprobar algo, es incómodo y tras un pequeño lapso, ella responde. — Es sólo que… ¿No les importaría si paso al tocador en este momento? De verdad tengo urgencia — Para nada, Alhil, mi amor, ¿Podrías…? — incita Esteban — Desde luego, acompáñame, por favor y no te sientas apenada por ello — Gracias y con el permiso de todos. Espero a Alhil afuera del baño de mi habitación, pues quise llevarla hasta allí para tener un poco más de privacidad. — ¿Y hace mucho que conoces a Eduardo? — ¿Eduardo? — titubeó — Sí, claro, Eduardo, hace algún tiempo — Veo que Ricardo ya te contó — Sí, Valeria, y me pidió que te diera un recado — Te escucho — Dijo que sí debes tomar los medicamentos, que

