“El hombre, por lo común, sólo sabe reconocer su felicidad en la medida de la desgracia que ha experimentado”. —Anónimo. Habían pasado ya tres dias desde la liberación de la órbita de Júpiter, todos se encontraban muy contentos de poder regresar por fin a casa, la velocidad de la nave era la óptima y podían despreocuparse, el resto del viaje podría ser una fiesta permanente si asi lo deseaban. Urmakof jugaba al ping pong o algo parecido en gravedad cero con Jenk, Azumy contaba a Helena, historias que su madre le contaba de niña acerca de los grandes bosques de Ja-pón. Y es que, una faceta poco conocida de Azumy, era que era una gran amante de la naturaleza. Uno de sus lugares favoritos era el parque nacional Shiretoko, era un lugar hermoso, lleno de vegetación, Verde por todos lados, ex

