En el anochecer, bajaba la hermosa, jazmín del avión, un suspiro salió de ella, dejando atrás sus pensamientos en Berlín. Era hora de dedicarse a su familia por completo, estaba segura de que su madre ya empezaba a preparar todo para un nuevo año. Y uno muy diferente y lleno de alegría, con la llegada de Valerio a la familia. Ni ella se lo podía creer, su hermano era padre ya, cumpliéndose así, que sería el primero en hacer abuelo a sus padres. Estaba por subir a la camioneta que ya la esperaba con sus guardaespaldas y su teléfono timbró. Con su mirada puesta en la pantalla, termino de subir y su chofer le cerró la puerta. Abrió el mensaje que le había llegado y no pudo evitar sonreír “Sé que acabas de llegar, espero verte pronto y poder besar tus ricos labios. No me extrañes tanto,

