Asiel, estaba más pensativo de lo común, toda la noche a solas pensaba en lo que su confundida mente daba a entender, así que llamó a su amante de turno para saber si algo cambiaba en el, la sola idea de no poder sacarse de la cabeza a Alyn, lo contrariaba de gran manera. Termino de ducharse y se dirigió a su habitación, estaba molesto por como se sentía, pues lo que al final creyó que sería una buena idea, termino siendo un fiasco, su amante de turno se marchó cuando vio que la situación no era la más optima, dejándolo aún más disgustado. Lo que definitivamente había resuelto, era no tener este tipo de encuentros con Alyn, pues en definitiva iban en contra de lo que se había propuesto desde un tiempo acá, o por decirlo así desde que decidió que las mujeres debían respetar sus pedido esp

