Narrador Asiel estuvo de regreso a la ciudad, después de dejar las cosas en orden en el lugar al que fue, debía cenar con algunas personas importantes, entre ellos sus padres quienes alegaban que, a pesar de vivir cerca, Asiel no era de los que se dignada en cenar con ellos. Así que, en vista de los constantes reclamos, había decidido hoy estar con sus padres, y en lo posible, pasar el fin de semana con ellos. La casa de sus padres, no era el lugar más ostentoso que existía, pero tampoco el más humilde, pues eran personas con mucho dinero, pero a la vez con sencillez. La casa tenía una bonita piscina, ventanas grandes, y lo que llamaba más la atención era el hermoso jardín, el mismo que era cuidado minuciosamente por su madre, quien era fanática empedernida de las flores, conocía muchísi

