El hombre pidió una silla y un vaso de agua, los médicos se acercaron para intentar ayudarle, pese a las circunstancias, la doctora decidió ponerle un respirador manual, el hombre le agradeció por su labor y su nieta le vio entristecida, porque ese era el hombre al cual había admirado y en el cual creía, los dos se miraron con tristeza mientras hacían lo imposible por desactivar los detonadores de sus chalecos y las bombas que estaban por la ciudad, lo único que habían logrado era sacar a la gente de la calle. —Abuelo, te he amado toda la vida. ¿Por qué le hiciste eso? —Kamille, no maté a tu mamá. Jamilla quería irse, sabía que si eras hija de Richard le arruinaba la vida, A Leonel no le cabía ser padre con esa actitud que tenía en el momento, finalmente Gabe que estaba en la cima del c

