*** - Viviremos como diosas Rose y Shandra están felices, ya se pueden mudar al nuevo departamento. - ¿Le has contado lo que pasó el sábado con el príncipe? Pregunta Shandra, niego con la cabeza. - ¿Qué pasó con él? Pregunta Rose, mirándome con el entrecejo fruncido. - Vino a Nueva York Contesto, escarbando en mi desayuno. - Si, dijo que iba a visitar a la odiosa de tu prima Rose pone cara de asco. - Pues al parecer debe de ser bien odiosa, porque él entró solo a la tienda donde estábamos Lizzy y yo, para buscarla - ¿En serio? Rose está boquiabierta. - Sí Contesto, mirando la mesa. - ¡Oh sí, tenía razón! – celebra mi amiga, aplaudiendo – Sabía que él sentía algo por ti - ¿En serio? Pregunto sorprendida y Rose asiente efusivamente. - Ahora todo queda claro – dice sonrient

