Los días han pasado, enero ha dado paso a febrero y las cosas se han calmado. En casa las cosas están tranquilas, con Grace tuve una súper discusión sobre por qué había ido a almorzar con el príncipe, que él es su amigo y no el mío y que no debí de intentar acapararlo. Me llamó envidiosa, que siempre quise todo lo que ella tenía. No es verdad, quizá alguna vez sí, pero ya no, lo único que tiene Grace que yo no, es dinero. Tuve que asegurarle a Grace que no era nada malo, que estábamos planeando una sorpresa para Rose por su cumpleaños y como el príncipe no había almorzado ni yo tampoco, pues lo hicimos. Grace pareció creérselo, pues se quedó tranquila y para mi buena suerte no le preguntó nada a Alex. Debería de hablar con él, aunque hemos acordado ser solo amigos, ya no interesa si habla

