EVAN Al fin se llego el día de acompañar a mi querida Mara en ese momento tan importante de su vida, obviamente no podía dejarla sola a pesar de que mis padres preferían que le dijera la verdad y me quedará en casa a reposar hasta mañana, ya que sería el día que viajaríamos a Estados Unidos para realizar los estudios que nos había indicado el doctor tras la visita. Mis padres estaban tan preocupados de que tuviera alguna recaída pues me enfrentaría a muchas emociones si asistía a la ceremonia, solo aprobaban que la acompañara al baile pero con la condición de no agitarme mucho y estar solamente un par de horas, yo me negaba rotundamente no podía arruinar de esa manera el día de Samara después de ver las fotos tan emocionada y feliz que me envío por la mañana cuando fue a recoger su toga.

