Capítulo 33: La Verdad Bajo Presión Aceptar el ascenso fue un paso hacia mi sueño, pero el rumor de que Miguel planeaba ponerme en la junta directiva me hizo cuestionar si mi éxito alguna vez sería solo mío. Su amor, su promesa de no interferir, me dieron fuerza, pero el miedo a ser vista como “la novia del jefe” sigue royéndome. En la oficina, las miradas y los susurros no cesan, y aunque quiero construir un hogar con Miguel, el peso de los rumores amenaza con derrumbarlo todo. Esta semana, una verdad salió a la luz, y aunque me dolió, también me mostró que nuestro amor puede ser más fuerte que las tormentas, si luchamos juntos. Era un lunes, y llegué a la oficina con el corazón cargado de determinación, pero también de cautela. Me senté en mi escritorio, afuera del despacho de Miguel,

