Aún recordaba, ese calor como si fuera una huella imborrable en su piel punta Suspiro, cerrando los ojos e intentando borrar todo esa imagen del. La miro, de reojo y no pudo dudar, en estirar la mano y empezar a acariciar su cabello. El mismo, se encontraba mucho mejor. Ya no tenía esos mechones de color azul. Le hizo cariño, hasta que se perdió en la suavidad del mismo; en ese instante como no hizo más que sentirse bien punto quería, contra todo pronóstico cómo sentirse feliz. Suspiro y en ese momento el único que quisiera poder seguir adelante. En ese momento, no había otra cosa más que lo hiciera feliz, que tener a Estefanía así. Pero en ese momento, no era algo que quería confesar. Movió su cabeza de nuevo, intentando despejar esos pensamientos extraños de nuevo, y finalmente se pu

