Libro de las Almas: 33:21: Allí se había enamorado perdidamente de sus amantes cuyos genitales eran como los de un asno y su semen como el de un caballo. Así echó de menos la lujuria de su juventud cuando los egipcios le manoseaban los senos y le acariciaban sus labios virginales. Príncipe demonio. ------------------ Virginia como acto de defensa al ver a esos hombres acercándose levantó rápidamente la mano derecha en su dirección. Allí un escudo se alzó de inmediato desde el suelo hasta el techo. Su apariencia era como la de una cupula de cristal que impedía por todos los costados su acceso hasta nosotros. Los hombres, atónitos por lo ocurrido, arremetieron con brutalidad y salvajismo contra aquella pared de tono grisáceo con sus armas más fuertes; pero, al darse cuenta que no logr

