-¿No nos harán daño? -pregunté observando como nuevamente se organizaban para responder. No, prefeririamos morir a perderla. Estamos aquí para servirle. -¿Quienes son exactamente? -preguntó Virginia colocándose a mi lado de brazos cruzados. Los sirvientes del primer círculo del infierno, de nuestro señor, Satanás. Escuchamos tu corazón en peligro y hemos decido ayudarte. -¡Ay! -Exclamó Harry sorprendido-. Tenemos apoyo del Rey de Reyes. -Eso es muy útil ahora -respondí bajo la atenta mirada de Harry y Virginia- Sí ellas pudieron entrar, quiere decir que podemos salir sin necesidad de romper nada -sonreí victoriosa. Harry sonrió asintiendo y Ella negó con una mueca. -En realidad, no. No es así como funcionan las cosas. Ellas pueden ingresar por ser almas malditas, en pocas palbras son

