«El infierno no parece un lugar tan malo como lo pintan» Afuera no había nada diferente que adentro de la habitación, ya que estaba en igual condición: sucia y quemada. En el barandal de piedra, se podía observar dos enormes gárgolas de color n***o quienes eran las que custodiaban el lugar. En la esquina más retirada del balcón, en la pared, se encontraba un pequeño mueble de color n***o y respaldar blanco que se ocultaba fácilmente debajo del un árbol con frutos de color azulado en forma de peras. ¿Se podrá comer? Caminé hasta el lugar y extendí la mano para tomar uno, para mi mala suerte se encontraba tan alto que no lograba llegar. Maldición. Miré a mis costado observando nuevamente el mueble. ¡Eureka! Lo tomé arrastrándolo hasta llegar justo debajo de una rama, donde habían bas

