Capítulo XXVI

2271 Palabras

No podía decirle a Zadquiel sobre lo que su madre me había contado, de hecho no podía ni mirarlo a los ojos. El cambio que me ha hecho estar con él es impresionante y sé que me dolerá mucho cuando Zadquiel ya no esté conmigo así que debía adaptarme. Sin embargo todos los días nos acercábamos más y más. — ¿Cenas conmigo? Podemos buscar a Ady en tu casa. La propuesta me dejó un amargo sabor de boca. Después de todo Ady también se había unido muchísimo a él. ¿Qué iba a decirle cuando tuviéramos que irnos? ¿Qué diría ella cuando no lo viera? Eran preguntas que me rompían el corazón en cuanto me las planteaba. —Está bien, acepto —dije haciéndolo sonreír y a la vez yo lo hice. Le entregué unos papeles y salí de ahí lo más pronto posible. Hoy me sentía extrañamente sensible ante lo que

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR